¿Cuáles son mis derechos al Reservar las Vacaciones si después no se ajustan a lo ofertado?

Es muy frecuente que tras haber planeado con mimo las vacaciones tan esperadas durante todo el año, éstas no se correspondan con lo realmente contratado a través de nuestra Agencia de Viajes.

La gran mayoría de los problemas surgen como consecuencia de los cambios de alojamiento sin previo aviso, por muy distintas excusas, lo cual, a la postre, puede frustrar el recuerdo de lo que iban a ser unas maravillosas vacaciones.

Las Agencias de Viajes, como intermediarios entre el Consumidor y los Mayoristas de Viajes, ejercen habitualmente de comercializadores de los llamados “Viajes Combinados” regulados originariamente por la Ley 21/1995 de 6 de julio, y posteriormente, por el Real Decreto 1/2007 de 18 de noviembre de Defensa de los Consumidores y Usuarios.

Las Agencia de Viajes, como operadores del Sector, tienen la obligación de ser veraces en la exposición de las condiciones de los Viajes que ofertan, por cuanto son ellas las que están en contacto con las entidades Mayoristas a las que no tienen acceso los Clientes, y por ende, todo aquello que ofertan les vincula desde el punto de vista jurídico, al igual que a una entidad financiera le vincula la veracidad de las características de los productos de inversión que pudiera ofrecer.

Así las cosas, resulta objeto de obligaciones que la información que nos faciliten venga detallada por escrito, en Folletos Informativos que nos deberán entregar durante la información sobre el viaje que nos estén ofertando, pudiendo exigir que nos sea entregada copia por escrito.

El artículo 4 de la Ley de Viajes Combinados, ya establecía que debía suscribirse por escrito el correspondiente contrato, con todas sus cláusulas, donde debería hacerse referencia, entre otras cosas a el destino del viaje, los medios de transporte con sus características, las fechas, horas y lugares de salida o regreso, así como la categoría del alojamiento.

Como decimos, todas estas cuestiones vinculan no solo al Mayorista, sino también a la Agencia de Viajes que comercializa el Viaje frente al Consumidor dado que es el enlace entre uno y otro, no siendo exigible al Consumidor que deba adoptar ninguna precaución previa o que tenga que realizar sus propias investigaciones para verificar la información que se le facilite.

Pero, ¿qué ocurre si aquello que nos han vendido finalmente no se corresponde con lo que debía ser?

El artículo 152 del Real Decreto 1/2007 de 18 de noviembre de Defensa de los Consumidores y Usuarios establece que el organizador o detallista tiene la obligación de facilitar al consumidor un programa o folleto informativo, claro y preciso sobre la oferta del Viaje Combinado.

Es muy importante, por dicho motivo, que guardemos todos los folletos informativos entregados previamente a efectos de prueba, por cuanto, conforme al artículo 153 de la citada norma, tienen efecto Vinculante para el organizador y el detallista del Viaje Combinado.

La responsabilidad frente al Consumidor será solidaria de cuantos empresarios hubieren intervenido, ya sean organizadores o detallistas, concurran conjuntamente en el contrato o no, cualquiera que sea su clase y las relaciones que existan entre ellos.

Los incumplimientos de cualesquiera de las condiciones o características contratadas, darán lugar a responsabilidad por incumplimiento de Contrato, y por tanto, conforme a la normativa de aplicación podremos reclamar una indemnización económica por el  perjuicio sufrido como consecuencia del abono realizado y de la realidad de lo percibido.

Si por ejemplo pagamos por un alojamiento de 4 estrellas, cuyo coste según el Mercado Mayorista para las fechas contratadas era el doble que el realmente disfrutado, deberemos reclamar la restitución del 50% de lo pagado.

Así mismo, el incumplimiento también podría conllevar un perjuicio moral reclamable.

En conclusión, resulta esencial que cuando contratemos un Viaje Combinado guardemos hasta el final del mismo todos los documentos que hubieran formado parte de la Oferta. Igualmente, a los efectos de una futura reclamación, convendrá que guardemos cuantos justificantes acrediten las condiciones y características del Servicio deficientemente prestado con el fin de salvaguardar nuestro derecho, dado que quién reclama tiene la obligación de probar los hechos alegados.